Especialistas, representantes legislativos y organizaciones civiles advirtieron posibles afectaciones al descanso y aprendizaje de estudiantes.
La propuesta surge en el contexto de la crisis de movilidad y previo al regreso a clases del 31 de agosto.
La propuesta de aplicar horarios escalonados en escuelas de Nuevo León será analizada mediante consulta pública, luego de que especialistas, representantes legislativos, académicos y organizaciones civiles advirtieran posibles afectaciones para niñas, niños y adolescentes.
Durante una mesa de análisis, se señaló que la crisis de movilidad en el estado requiere soluciones integrales y no debe atenderse únicamente mediante cambios en los horarios escolares.
Representantes del ámbito legislativo consideraron que la educación debe mantenerse como prioridad, por lo que cualquier modificación a los horarios de entrada o salida tendría que evaluarse con participación de familias, docentes, especialistas y autoridades educativas.
También se advirtió que acortar o extender jornadas podría afectar el proceso educativo, el descanso, la salud emocional y la organización familiar, especialmente en hogares donde madres y padres tienen horarios laborales que no coinciden con los de las escuelas.
Organizaciones de padres de familia señalaron que no han sido convocadas formalmente para revisar la propuesta, por lo que pidieron evitar esquemas rígidos o decisiones unilaterales.
Especialistas en educación y salud infantil destacaron que cualquier medida debe considerar los tiempos de traslado, la rutina de sueño, el bienestar emocional y el desarrollo neurocognitivo de los estudiantes.
En la discusión también se abordó el uso de celulares, redes sociales y dispositivos tecnológicos en planteles escolares. Se planteó que la regulación y la capacitación deben ser parte del proceso, en lugar de aplicar prohibiciones generales.
El regreso a clases a nivel nacional está previsto para el próximo 31 de agosto, de acuerdo con el calendario de la Secretaría de Educación Pública.
