Especialistas advierten que la presencia del pez diablo ya ha sido registrada en el Río La Silla, el Río Ramos y la Presa La Boca.
La falta de un programa formal de monitoreo impide determinar con precisión el tamaño de su población y el alcance de sus efectos sobre los ecosistemas.
La presencia del pez diablo, también conocido como pleco o limpiavidrios, genera preocupación entre especialistas en Nuevo León debido a su capacidad para reproducirse y competir con especies nativas de los cuerpos de agua.
De acuerdo con información proporcionada por ABC Noticias, existen registros de esta especie invasora en el Río La Silla, el Río Ramos y la Presa La Boca. El especialista en biología Carlos Velazco advirtió que, si continúa su expansión, podría llegar hasta la zona de la Presa El Cuchillo.
Uno de los principales problemas señalados es la falta de un programa formal y continuo de monitoreo que permita conocer con precisión hasta dónde se ha extendido la especie y cuál es el tamaño de sus poblaciones.
El pez diablo puede competir por espacios y alimento con especies nativas como la mojarra norteña, la sardina, la carpita norteña y el bagre. La preocupación adquiere mayor relevancia debido a que en municipios como Aramberri y Galeana ya se han registrado extinciones de especies nativas y endémicas de peces, según la información proporcionada.
El impacto potencial tampoco se limitaría a otras especies de peces. De acuerdo con el especialista, la alteración de las cadenas tróficas podría alcanzar a organismos como invertebrados, larvas de libélula y anfibios.
Velazco explicó que una de las principales vías de expansión del pez diablo está relacionada con su liberación por parte de personas que dejan de mantenerlo como mascota en acuarios. Por ello, señaló que no debe ser liberado en ríos, presas u otros cuerpos de agua naturales.
Ante esta situación, un grupo de pescadores realiza desde mayo la iniciativa voluntaria “Pesca con causa”, enfocada en apoyar la conservación del Río La Silla y controlar la presencia de esta especie. Dilex Sánchez, ambientalista y pescador, informó que durante 17 domingos han logrado 2 mil 51 capturas.
Sin embargo, los especialistas advierten que la extracción aislada de ejemplares no constituye por sí misma una estrategia integral de control. Para evaluar los resultados se requiere conocer cuántos peces existen en cada zona, qué especies están siendo afectadas y cómo cambia la situación después de aplicar medidas.
La Dirección de Medio Ambiente de Guadalupe brinda apoyo básico a los voluntarios, mientras existe una propuesta para formalizar el proyecto mediante una colaboración con Pronatura, que contempla la posibilidad de proporcionar equipamiento especializado.
Para la población, una de las principales recomendaciones es no adquirir peces diablo como mascotas y nunca liberarlos en cuerpos de agua naturales. En caso de tener uno, se plantea llevarlo a un acuario donde pueda mantenerse bajo control.
