El área natural registra intervenciones en rutas, accesos y señalamientos tras años sin infraestructura de orientación para quienes visitan la montaña.
La instalación de mapas, letreros y marcadores busca reducir riesgos de extravíos y accidentes, aunque parte de la señalética ya habría sido vandalizada.
El Cerro de la Silla comenzó a recibir trabajos de rehabilitación en accesos, rutas y señalización con el objetivo de fortalecer la seguridad de las personas que realizan actividades de senderismo en una de las áreas naturales más visitadas de Nuevo León.
De acuerdo con la información difundida, durante décadas el cerro recibió entre 500 y 700 visitantes diarios sin contar con señalización suficiente para orientar a quienes recorren sus distintos senderos. La falta de referencias claras sobre trayectos, tiempos, niveles de dificultad y riesgos ha sido señalada como un factor que puede contribuir a extravíos y accidentes.
Los reportes de emergencias en zonas serranas aumentaron durante 2025. En ese año se registraron 135 rescates de montaña y 87 personas lesionadas, mientras que las muertes relacionadas con actividades de senderismo llegaron a seis casos en Nuevo León, la cifra más alta de los últimos cuatro años, según los datos referidos.
En lo que va de 2026, Protección Civil ha registrado 75 reportes de rescate y 48 personas lesionadas en los distintos cerros del estado.
Como parte de las acciones recientes, una asociación civil, con apoyo de empresas y autoridades, instaló dos mapas, 38 letreros direccionales y 21 marcadores de distancia en rutas del Cerro de la Silla. Los señalamientos incluyen información sobre tiempos estimados de recorrido, grado de dificultad, distancias y advertencias relacionadas con riesgos naturales, como la presencia de fauna silvestre, condiciones meteorológicas y prevención de incendios.
Sin embargo, se reportó que algunos de los letreros fueron retirados, dañados o doblados poco después de su instalación. La organización responsable señaló que la señalética no busca incrementar el número de visitantes, sino que quienes ya acuden al cerro tengan información para tomar decisiones más seguras.
Colectivos y personas senderistas han planteado la necesidad de mantener un plan de manejo, monitoreo constante, reposición de señalamientos vandalizados y campañas de educación ambiental para proteger el entorno y prevenir accidentes.
