Especialistas estudian la Falla de Santo Domingo, una estructura ubicada en el municipio de Galeana, para conocer su comportamiento y posibles implicaciones sísmicas.
El análisis busca determinar si sus segmentos se mueven de forma independiente o podrían activarse de manera conjunta, sin que exista una predicción de terremoto.
Investigadores de la Universidad Autónoma de Nuevo León realizan estudios sobre la Falla Geológica de Santo Domingo, una estructura subterránea ubicada en el municipio de Galeana, Nuevo León.
La formación se extiende por aproximadamente 42 kilómetros y atraviesa una zona cercana a la comunidad de Santo Domingo, donde especialistas han identificado grietas, fracturas en sedimentos y otros elementos que permiten analizar la actividad geológica del área.
De acuerdo con la información difundida, la falla fue identificada en 2022 y actualmente es objeto de investigaciones para conocer con mayor precisión sus características, el movimiento de los bloques que la integran y el posible comportamiento que podría presentar a largo plazo.
Uno de los puntos centrales del estudio es determinar si los cinco segmentos en los que se divide la estructura pueden generar movimientos de manera independiente o si existe la posibilidad de que varios sectores se activen de forma simultánea.
Especialistas han planteado distintos escenarios teóricos relacionados con el tamaño de los segmentos y la energía que podrían liberar. Sin embargo, estos análisis no representan una predicción de un sismo ni permiten establecer una fecha, hora o lugar específico para un posible movimiento telúrico.
La investigación también busca conocer cada cuánto tiempo se han registrado desplazamientos en la zona y si las fracturas detectadas corresponden a procesos recientes o a fenómenos geológicos ocurridos hace miles de años.
Para ello, los equipos utilizan radares de penetración terrestre, modelos tridimensionales y estudios de sedimentos, herramientas que permiten observar el subsuelo sin realizar excavaciones extensas.
La cercanía de la estructura con municipios como Galeana y con zonas metropolitanas del norte del país ha generado interés entre especialistas, debido a la importancia de contar con información científica para mejorar la planeación territorial y los protocolos de Protección Civil.
Aunque Nuevo León no es una de las entidades con mayor actividad sísmica del país, autoridades y población pueden reducir riesgos mediante la preparación, la identificación de zonas seguras y la atención a información oficial.
