Autoridades ambientales y Pemex revisan las instalaciones ante reportes de olores atípicos en la Zona Metropolitana de Monterrey.
Las evaluaciones buscan identificar posibles fuentes de emisión y definir medidas para mejorar la calidad del aire.
Autoridades ambientales federales, del Gobierno de Nuevo León y Petróleos Mexicanos (Pemex) reforzaron las labores de inspección, monitoreo y evaluación en torno a la Refinería de Cadereyta, después de reportes ciudadanos sobre malos olores en la Zona Metropolitana de Monterrey.
De acuerdo con un comunicado de Pemex, el 3 de septiembre se realizó una reunión técnica y un recorrido por las instalaciones de la refinería, donde representantes de las instituciones participantes revisaron los trabajos efectuados hasta el momento y acordaron fortalecer la coordinación, el intercambio de información y las acciones conjuntas.
Como parte de estas labores, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) informó que realizó una visita de inspección a la Refinería de Cadereyta el 31 de agosto. Los resultados de esa revisión todavía se encuentran en proceso de evaluación.
Además, el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) realizará monitoreos de contaminantes en áreas previamente identificadas de la Zona Metropolitana de Monterrey, con el objetivo de ubicar las posibles fuentes de emisión relacionadas con los olores reportados.
El organismo también continuará con el monitoreo en el área de influencia de la refinería, con apoyo de Pemex.
Por su parte, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) brindará asistencia técnica para revisar y validar los resultados de las evaluaciones.
A partir de esa información se definirán las medidas que correspondan para atender las posibles fuentes de emisión y contribuir a mejorar la calidad del aire en la zona metropolitana.
Hasta el momento, las autoridades no han determinado oficialmente que la Refinería de Cadereyta sea la fuente de los olores reportados, por lo que las evaluaciones continúan.
